El 1 de enero, festividad de Santa María Madre, se pone de nuevo en marcha la cofradía que lleva su nombre, fundada por primera vez en el siglo XIV y que constituye una de las tradiciones más antiguas de la ciudad. El Obispo de Ourense, Monseñor Luis Quinteiro, aprobaba los estatutos, con el objetivo de fomentar la devoción y el culto de los ourensanos a Santa María Madre, estimular una mayor perfección en la vida cristiana de sus cofrades y ayudar en la conservación del patrimonio religioso. Entre los objetivos de la Cofradía se encuentra además el de aumentar el número de cofrades y crear la categoría e cofrades infantiles.